Qué es y para qué sirve la Silibinina

Dentro de la medicina natural, el cardo mariano es una de las plantas más apreciadas debido a sus múltiples propiedades positivas para el organismo. Se trata de una planta muy habitual de los países de la cuenca mediterránea, estando presente en multitud de suplementos nutricionales, y más especialmente en aquellos que tienen función detox.

La clave del éxito del cardo mariano está en uno de sus componentes, la silibinina, uno de los flavonoides que se encuentran en sus semillas y que actúa como protector del hígado al bloquear la captación de sustancias tóxicas.

Debido a estas características la toma de silibinina ha estado muy recomendada para tratar problemas hepáticos, tanto agudos como crónicos, revitalizando este órgano al estimular la síntesis de proteínas.

Silibinina

Además, recientes estudios realizados por el Instituto de Oncología de Girona han puesto de manifiesto la capacidad antitumoral de la silibinina, presentándose como un método eficaz en pacientes con cáncer de pulmón para detener las metástasis en el cerebro que se habían mostrado resistentes a los tratamientos previos de quimioterapia y radioterapia.

La forma más habitual de tomar silibinina es mediante comprimidos o cápsulas que se administran vía oral, pero también es posible consumir cardo mariano en infusiones o tostando sus semillas y preparándolo como si fuese un café corriente.

Sobre la posología es importante mencionar que ésta puede diferir enormemente de un paciente a otro, ya que si bien la dosis para adultos suele ser de un comprimido de 70 u 80 mg 4 veces al día (o de 150 mg 3 veces al día), siempre junto a las comidas, queda a disposición del médico adaptar estas cantidades a las características particulares de cada paciente.

Por otra parte, la silibinina puede tener una reacción contraria si se toma junto a otros medicamentos, por lo que antes de empezar con el tratamiento resulta conveniente contactar primero con un médico o farmacéutico que nos informe de sus posibles efectos adversos. Entre las complicaciones más frecuentes se encuentran el dolor abdominal y la descomposición estomacal.

En cualquier caso, estos efectos son por norma general de carácter leve, y desaparecen al poco tiempo.

Deja un comentario