Cardo Mariano

El cardo mariano (silybum marianum) es toda una tendencia en el campo de la medicina alternativa. Cura muchos problemas hepáticos y también ayuda a combatir el colesterol. Para conocer el origen de su uso hay que remontarse muy atrás en la historia. De hecho, los primeros en utilizar sus propiedades terapéuticas fueron los griegos y los romanos. Con todo, hay escritos de la época que hablan también de su uso como alimento, no sólo con fines medicinales. Desde luego, estas culturas ya la consideraban la mejor entre las plantas medicinales para el hígado, pero también la usaban para curar los problemas de los recién nacidos por falta de leche en la madre.

Esta planta se extendió más tarde por el norte del continente europeo y también por oriente. El motivo es que se puso de moda tanto por ser una planta muy vistosa en la decoración, como por su valor alimenticio. Estas civilizaciones la utilizaban para ensaladas, viandas a base de verduras y, con las semillas del cardo mariano, también preparaban infusiones.

Con el paso del tiempo, su uso cayó en el olvido. Pero, en la segunda mitad del siglo XX los expertos revisaron las propiedades de esta planta, basadas sobre todo en la silimarina. Se trata de un componente del cardo mariano, que concentra grandes propiedades para la buena salud del hígado. La industria alemana consiguió entonces elaborar preparados con extracto de silimarina, convirtiéndolo poco a poco en todo un referente hepático en nuestra época. De hecho se utiliza como preventivo para proteger el hígado ante la necesidad de tomar ciertos medicamentos que lo dañan. Sus poderes residen en que ayuda a este órgano a cribar elementos dañinos y a reconstituir las partes afectadas.

Qué es y para qué sirve el cardo mariano

El cardo mariano comparte características con el resto de plantas de la familia de los cardos, con espinas en las hojas y el tallo, de gran altura y aspecto similar al de las alcachofas. Sus flores le otorgan una apariencia muy particular, con sus colores rosados o violetas.

Carduus marianus

Carduus marianus en Jan Kops, Flora Batava, 1853.

Crece silvestre una vez al año en algunas zonas de África y Europa, aunque también la cultivan expresamente en varios países sudamericanos.

Una parte importante de las propiedades medicinales las encontramos en las semillas del cardo mariano. De ellas sale la citada silimarina, pero también otro componente conocido como silibinina. Este extracto sirve para neutralizar algunas intoxicaciones graves. Por ejemplo, los especialistas en medicina alternativa lo suelen recomendar para paliar los efectos de la quimioterapia. De hecho, también se le reconoce otro papel importante en la lucha contra el cáncer ya que reduce la virulencia de las células afectadas haciendo que parezcan células casi sanas.

Las infusiones de cardo mariano también actúan como excelente diurético y antioxidante, ya que agilizan la destrucción de los radicales libres que causan el envejecimiento. Y otros estudios le achacan poderes medicinales contra los problemas de estómago, además de fortalecer la capa externa de muchas células.

Propiedades y beneficios del cardo mariano

Los expertos también aseguran que el cardo mariano tiene efectos positivos para el corazón, ya que favorece el riego sanguíneo. También le otorgan propiedades contra la diabetes y los excesos de hierro en el organismo.

Muchos expertos en medicina tradicional recetan la ingesta de esta planta para combatir la gripe, los resfriados, las jaquecas y la fiebre alta. También se recomienda su consumo para reducir los efectos negativos en los deportistas después de una competición. Y, por otro lado, combate las infecciones de orina, las almorranas, el ardor de estómago y problemas respiratorios, de páncreas y de próstata.

Otras plantas medicinales con propiedades similares

El cardo mariano es sin duda una de las plantas medicinales más completas para el beneficio de nuestro organismo, pero también podemos encontrar otras plantas con propiedades y beneficios similares al cardo mariano. A continuación mencionamos las más destacadas:

Contraindicaciones y efectos secundarios

Todas estas propiedades hacen que el cardo mariano y las infusiones de cardo mariano sean recomendables prácticamente para cualquiera, ya que son una fuente continua de beneficios para la salud. Pero, en estos tiempos de dietas y luchas contra los excesos, también lo recomiendan para perder peso. Por eso, casi todos deberíamos incluirlo en nuestra dieta habitual. Y decimos casi todos porque su consumo no resulta recomendable en algunos casos concretos.

Por ejemplo, las mujeres embarazadas o las lactantes ya que no se han estudiado sus efectos directos sobre el feto o el recién nacido. Las personas con la tensión alta tampoco deben usarlo pues puede agravar la hipertensión. Tampoco está recomendado para los enfermos que estén tomando antidepresivos, pues algunos de los componentes de esta planta pueden interactuar con esta medicación. Por otro lado, se han registrado algunos casos alérgicos ante el consumo del cardo mariano. Y, en el caso de los diabéticos, debe controlarse su ingesta si se están tomando además otros medicamentos para tratar esta enfermedad.

Lo ideal es aplicar la inteligencia y el sentido común y, ante la duda, consultar a los profesionales.

Cómo tomar el cardo mariano

De hecho son estos expertos los que recomiendan sobre su posología. Unos 420 miligramos diarios o 3 comprimidos de 140 miligramos cada uno, si se toma el cardo marino como una planta medicinal para el hígado. En las personas sanas conviene no superar los 280 miligramos al día.

Si lo que tomamos son infusiones de cardo mariano, podemos tomar hasta 3 tazas diarias, pero aconsejan empezar con menos cantidad e ir aumentando la dosis conforme el cuerpo se acostumbra a sus propiedades. Hay que tener en cuenta que sus efectos positivos necesitan un consumo regular y constante de esta planta.

Además, puedes adquirirlo en nuestra tienda online, comercios especializados en medicina tradicional y alternativa, en formatos distintos: tintura, cápsulas, infusión o complementos alimenticios. Con todo, se está extendiendo tanto su uso que cada vez es más fácil encontrarlo en otros establecimientos como centros comerciales, parafarmacias y similares.

Para preparar una infusión, se suele triturar el producto y añadirse una cucharada sopera del mismo a un cuarto de litro de agua hirviendo. Se deja reposar, se cuela y después se toma.

Pocas plantas naturales tienen tanto poder preventivo, curativo y saludable como el cardo mariano.

Vídeo sobre los beneficios del cardo mariano